La importancia de los insectos como fuente alternativa de alimento ha generado conciencia en Costa Rica. Científicos de ese país ya iniciaron el cultivo de insectos para consumo humano. Ese país busca sumarse a otros que ya los ofrecen, incluso, en restaurantes de lujo. El nuevo programa cuenta con el apoyo y financiamiento de Holanda, señala Marianella Feoli, gerente de la fundación que coordina tal iniciativa.Detrás del proyecto está una organización no gubernamental creada hace 20 años en Costa Rica que ha levantado catastros de las especies animales y vegetales de la región. Sus especialistas entomólogos viajaron a Benín para conocer la experiencia del consumo de insectos.
En los laboratorios del Instituto Nacional de la Biodiversidad en Santo Domingo de Heredia, trabajan ya en la reproducción de varios tipos de insectos autóctonos que pueden servir de alimento. Entre ellos las “esperanzas” un tipo de saltamontes que abunda en los bosques y zonas rurales costarricenses. También están interesados en las termitas y larvas de escarabajos y mariposas.
¿Un taco de chapulines? ¿Uno de jumiles? Es sabido que son muchas las personas que alguna vez han probado insectos alguna vez de su vida. No es algo nuevo. Existen restaurantes que los sirven. Es algo actual. Patente. Los insectos son siempre prolíficos y resistentes, por lo que abundan en el planeta. De consolidarse como alimento en todos los rincones del mundo y prestárseles la importancia como fuente de proteínas que son, pueden convertirse en un futuro en la dieta principal de los seres humanos. De hecho, su consumo permitiría paliar la crisis alimentaria mundial dado a su riqueza en proteínas, vitaminas y minerales.
Los chapulines en México…
El consumo de chapulines en México es ya una tradición. Pero no sólo eso, el Instituto Politécnico Nacional ya ha propuesto una botana y salsa a partir de chapulines para combatir la deficiencia de proteínas y aminoácidos en la población mexicana. Y es que, a decir de sus investigadores, las proteínas del chapulín tienen suma importancia en la formación celular ya que tienen aproximadamente el doble de contenido de proteínas que las carnes rojas.
El consumo de insectos se conoce como “entomofagia” y se practica en México desde la época prehispánica. Poco a poco se extiende a países desarrollados como los incluidos en la Unión Europea. Otros insectos comestibles son los gusanos de maguey. Son varias las especies de insectos consumidos en México, pero la especie que más aceptación ha tenido, aparte del gusano de maguey, son los chapulines. Es por ello, que un grupo de agricultores poblanos decidieron crear un proyecto empresarial para recolectarlos, procesarlos y distribuirlos y, de paso, combatirlos como la plaga que también representan.
En resumen, el consumo de insectos más que una necesidad puede llegar a ser un lujo culinario. Son benéficos para la salud en el sentido nutricional. Son muchas las especies que se pueden probar. En Oaxaca comen piojos. También son comestibles, por ejemplo, los chinicuiles, las chinches, los pulgones, los escarabajos, mariposas, hormigas y moscas. Estas últimas se consumen en el Estado de México.
Para algunas personas el consumo de insectos puede resultar desagradable. Chefs especializados los utilizan para preparar exóticos, deliciosos y cotizados platillos que son un deleite para los conocedores. (Texto: Gilberto Quiroz)